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Con la llegada del buen tiempo, los paseos con tu perro se vuelven más largos y agradables… pero también pueden esconder un riesgo importante que muchos dueños pasan por alto: el asfalto caliente puede dañar las patas de un perro.

Aunque no lo veamos, el suelo puede alcanzar temperaturas extremadamente altas en primavera y verano, incluso cuando el ambiente parece “soportable”. Y eso afecta directamente a las almohadillas de tu perro, una de las partes más sensibles de su cuerpo.

El asfalto caliente puede dañar las patas de un perro

En días soleados, el asfalto, la arena o las baldosas pueden alcanzar temperaturas muy superiores a las del aire. Por ejemplo, si el ambiente está a 30 °C, el suelo puede superar fácilmente los 50–60 °C.

Para que te hagas una idea:

  • A partir de unos 50 °C, la piel puede sufrir quemaduras en minutos.
  • Las almohadillas de los perros, aunque resistentes, no están preparadas para exposiciones prolongadas a ese calor.

¿Cómo afecta al perro?

Cuando un perro camina sobre superficies muy calientes, puede sufrir:

  • Quemaduras en las almohadillas (desde leves hasta graves)
  • Dolor al caminar o cojera repentina
  • Grietas, heridas o descamación en las patas
  • Lamedura excesiva de las patas tras el paseo
  • Rechazo a caminar o parar constantemente durante el paseo

En casos más severos, las quemaduras pueden requerir tratamiento veterinario.

Cómo saber si el suelo está demasiado caliente

Un truco sencillo que nunca falla:

Coloca el dorso de tu mano sobre el suelo durante 5–7 segundos.
Si te resulta incómodo o te quema, también lo será para tu perro.

Mejores horarios para pasear en verano

Para evitar riesgos, lo ideal es adaptar los paseos:

  • Primera hora de la mañana
  • Última hora de la tarde o noche

Evita siempre las horas centrales del día, cuando el sol está más fuerte.

Consejos para proteger sus patas

  • Evita el asfalto caliente siempre que sea posible
  • Pasea por zonas de césped o tierra
  • Hidrata las almohadillas si están secas o agrietadas
  • Revisa sus patas después de cada paseo
  • Si notas heridas, consulta con tu veterinario

Señales de alarma

Debes acudir a la clínica veterinaria si ves:

  • Cojera persistente
  • Almohadillas enrojecidas o con ampollas
  • Sangrado o heridas visibles
  • Dolor evidente al tocar las patas

Un pequeño cuidado que marca la diferencia

El asfalto caliente es un riesgo invisible pero muy real en verano. Con pequeños cambios en la rutina de paseo, puedes evitar un problema doloroso para tu perro y asegurarte de que disfrute del buen tiempo con total seguridad.

Porque cuidar de sus patas es cuidar de su bienestar en cada paso.