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El mundo de los seguros no se detiene en los humanos; nuestros compañeros peludos tienen la posibilidad de contar con el suyo propio. Cada vez más personas eligen la tranquilidad de estar cubiertos ante cualquier percance relacionado con su animal de compañía, pues son conscientes que atender su salud no resulta especialmente barato. Ante esto, los seguros de salud para mascotas pueden ahorrarte gastos a la hora de visitar al veterinario.

Cuando contratas un seguro para mascotas, pagas una cuota mensual, al igual que ocurre con el de los humanos. Con este pago, la compañía se compromete a pagar los gastos -o una parte de ellos- de las pruebas diagnóstico, cirugía u otros imprevistos médicos.

Pero ¿Merecen la pena?

Cada mascota es un miembro más de la familia y, como tal, su bienestar es objeto de preocupación. Debemos cuidar de su salud y visitar al veterinario con cierta regularidad, lo que conlleva cierto desembolso económico. En este contexto, un seguro de salud facilita a muchos el poder decir que si a los tratamientos que su animal de compañía necesita.

Sin embargo, si merece la pena o no dependerá de muchos factores como la salud de tu perro, la cantidad de facturas veterinarias que suelas tener al año o la póliza y coberturas contratadas. No obstante, ante imprevistos de gran calibre, como una cirugía inesperada, los seguros de salud para mascotas pueden ser de gran utilidad.

Si cuentas con un seguro para mascotas, tu póliza cubrirá gran parte de los gastos y te asegurarás de que tu animal reciba la atención que necesita independientemente de tu situación financiera.

Existen diferentes tipos de pólizas para adaptarse a la situación de cada uno y dependiendo de lo que contrates tendrás más cobertura o menos. Pero ¡Ojo! hay que fijarse en la carencia para determinadas enfermedades y cirugía.

Es posible que ciertas patologías preexistentes hagan que tu animal quede excluido de una posible póliza o determinadas coberturas. Además, puede haber alguna exclusión o diferencias en la cuantía de la prima -puede haber un aumento de esta- por raza, edad o cirugías previas. Asimismo, algunas pólizas cuentan con límite de edad.

Otro factor a tener en cuenta a la hora de contratar la póliza, son los centros veterinarios colaboradores de la compañía de seguros a contratar. En algunas compañías aseguradoras es necesario elegir centros que formen parte de su cuadro médico. Es decir, comprueba que tu veterinario de confianza forme parte de dichos centros o no podrás seguir yendo a su clínica, pues no entrará dentro del seguro.