La esperanza de vida de los animales de compañÃa ha ido aumentando debido a factores como los avances en la medicina veterinaria y la mejora de los hábitos y cuidados. Sin embargo, que nuestros perros y gatos vivan más, viene acompañado de un aumento de enfermedades asociadas al envejecimiento. En esta ocasión, vamos a abordar el sÃndrome de disfunción cognitiva, también conocido como el Alzheimer de los perros y los gatos.
Este sÃndrome es una condición neurológica que afecta a los animales de edad avanzada, especialmente a perros y gatos, y se asemeja al Alzheimer humano. Al igual que en las personas, el envejecimiento cognitivo en animales es complejo y no es igual en todos los casos. En perros este envejecimiento se conoce como SDC: un desorden neurodegenerativo relacionado con la edad y se caracteriza por una disminución en la capacidad de aprendizaje, memoria, atención y resolución de problemas.
No obstante, existen patologÃa fÃsicas que pueden causar sÃntomas similares, por lo que es importante descartar patologÃas neurológicas, musculoesqueléticas, gastrointestinales, endocrinas etc… Aunque es normal que con los años existan varias patologÃas a la vez.
SÃntomas clÃnicos de sÃndrome de disfunción cognitiva
Los cambios de comportamiento más frecuentes en animales con SDC se agrupan en categorÃas que corresponde con las siglas en inglés DISHAA.
- D ((Disorientation, Desorientación)
- I (Interaction, Interacción) se pueden alterar las relaciones sociales con otros animales o personas
- S (Sleep, Sueño) alteraciones en el sueño como dormir más por el dÃa y no descansar por la noche
- H (Housetraining, Pérdida de hábitos higiénicos y problemas de aprendizaje y memoria) como empezar a orinar por la casa
- A (Activity, Actividad) podrÃan observarse conductas repetitivas o un aumento del apetito o deambulación
- A (Anxiety, Ansiedad) pueden aparecer miedos a estÃmulos auditivos o visuales, vocalizaciones, dificultad para descansar…
¿Cómo diagnosticarlo?
Existen varios factores de riesgo como la edad, el sexo, la raza, el tamaño, la dieta, el estrés… el diagnóstico se basa especialmente en el reconocimiento de los cambios de comportamiento anteriormente mencionados y la exclusión de otros problemas médicos que puedan causar signos similares.
Tratamiento
No hay una cura para la disfunción cognitiva en los animales, pero hay tratamientos que pueden mejorar los sÃntomas y retrasar el progreso de la enfermedad. Estos incluyen medicamentos, suplementos nutricionales, cambios en la dieta, ejercicio y terapia de comportamiento.
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