Los gatos tienen una forma muy particular de relacionarse con el mundo. Amasan con las patas, se frotan contra nuestras piernas, duermen en lugares imposibles y, en ocasiones, parecen ignorarnos por completo cuando les llamamos.
Aunque algunos de sus comportamientos puedan parecernos extraños, la mayoría tienen una explicación relacionada con sus instintos, su comunicación o sus necesidades.
Si convives con un gato, probablemente hayas visto más de uno de estos comportamientos.
Amasa con las patas
Ese movimiento de presionar alternativamente con las patas delanteras, como si estuviera amasando pan, es uno de los comportamientos más característicos de los gatos.
Se trata de una conducta que comienza cuando son cachorros. Durante la lactancia, los gatitos presionan con las patas alrededor de las mamas de su madre para favorecer la salida de leche.
Algunos gatos mantienen este comportamiento durante la edad adulta, especialmente cuando están relajados y se sienten seguros. Por eso es frecuente que amasen una manta, un cojín o incluso a su persona favorita antes de quedarse dormidos.
Se frota contra tus piernas
Cuando tu gato se acerca y se frota contra tus piernas, no solo está buscando mimos.
Los gatos tienen glándulas odoríferas en diferentes partes de su cuerpo, como la cara y los laterales de la cabeza. Al frotarse contra objetos, animales o personas, pueden depositar sustancias químicas que participan en su comunicación y en el reconocimiento de su entorno.
Por eso, cuando tu gato se frota contra ti, está realizando una conducta social y de familiarización, además de mostrar cercanía.
Se mete en cajas aunque tenga una cama estupenda
Puedes comprarle la cama más cómoda de la tienda y, aun así, probablemente elegirá la caja de cartón que acabas de dejar en el suelo.
Y tiene una explicación.
Los espacios cerrados pueden proporcionar a los gatos una sensación de seguridad y refugio. Desde ellos pueden observar lo que ocurre a su alrededor mientras mantienen parte de su cuerpo protegido.
Además, las cajas pueden resultar cómodas y conservar el calor, algo especialmente atractivo para un animal al que le gusta buscar lugares cálidos.
Así que, antes de tirar esa caja que lleva días ocupando tu salón, recuerda que para tu gato puede ser un pequeño refugio perfecto.
Tira cosas al suelo
¿Tu gato empuja objetos desde una mesa hasta que terminan en el suelo?
Aunque a veces parezca que lo hace únicamente para llamar nuestra atención, existen diferentes razones posibles.
Los gatos son animales curiosos y utilizan sus patas para explorar objetos. Empujarlos, tocarlos o hacerlos caer puede ser una forma de comprobar cómo reaccionan.
Además, si en alguna ocasión descubre que tirar un objeto provoca que su humano se acerque inmediatamente, puede aprender que ese comportamiento es una manera muy efectiva de conseguir atención.
Por eso, sí: en algunos casos puede haber un pequeño componente de «te estoy llamando».
Te mira y parpadea lentamente
Si alguna vez has visto a tu gato mirarte y cerrar lentamente los ojos, no necesariamente está a punto de quedarse dormido.
El parpadeo lento es un comportamiento asociado a situaciones de calma y puede formar parte de la comunicación social de los gatos.
Cuando un gato se encuentra relajado y no percibe una amenaza, puede mantener una postura tranquila y realizar estos parpadeos lentos.
Puedes responderle de la misma manera: míralo tranquilamente y cierra los ojos despacio. Es una de esas pequeñas formas de comunicación que hacen especial la convivencia con estos animales.
Duerme en lugares completamente inesperados
Dentro de una caja, encima de un armario, en el respaldo del sofá, debajo de una manta… Los gatos parecen tener un talento especial para encontrar los lugares más extraños para dormir.
Esto tiene mucho que ver con sus necesidades naturales.
Los gatos buscan lugares donde puedan sentirse seguros, tranquilos y, en muchos casos, mantener una temperatura agradable. Los sitios elevados también pueden resultar atractivos porque permiten observar el entorno desde una posición protegida.
Por eso es habitual que un gato tenga varios lugares favoritos para descansar y vaya cambiando entre ellos a lo largo del día.
De repente empieza a correr por toda la casa
El famoso momento en el que tu gato pasa de estar tranquilamente tumbado a recorrer la casa a toda velocidad tiene incluso un nombre coloquial: los «zoomies».
Estas carreras repentinas pueden aparecer después de dormir, utilizar el arenero o simplemente durante un momento de actividad.
En muchos casos son una forma de liberar energía acumulada y poner en práctica comportamientos relacionados con el juego y la persecución.
Proporcionarle oportunidades para jugar, explorar y realizar actividad física es importante, especialmente en gatos que viven exclusivamente en interiores.
Entender a tu gato también es cuidarlo
Muchos comportamientos que nos parecen extraños son, en realidad, formas normales de comunicación o respuestas relacionadas con los instintos naturales del gato.
Aprender a interpretar estas señales permite comprender mejor sus necesidades y mejorar la convivencia.
Eso sí, un cambio repentino en el comportamiento habitual de un gato sí merece atención. Si deja de hacer algo que hacía normalmente, se esconde más de lo habitual, cambia su apetito o muestra otros signos diferentes, conviene consultar con un veterinario para descartar que exista algún problema de salud.
Porque conocer cómo se comporta tu gato cuando está bien también te ayuda a detectar cuándo algo puede no ir bien.


